Hoy estoy triste por nada y por muchas cosas. Y estoy triste por estar triste, porque aparentemente, dado el hecho de que tengo lo suficiente, debería estar agradecida y feliz. Y estoy agradecida, gracias, pero sufro de varias compulsiones y una de esas es siempre querer cosas que no tengo. Obviamente, el desastroso futuro de una persona como yo es el abismo interminable de la “maltripiason” eterna y, para evitarlo, peleo duro todos los días, conmigo misma, con las circunstancias, con las cosas que hago y dejo de hacer, con los miedos y los momentos de valentía exagerada. Me canto la canción de U2, veo videos inspiradores y me recuerdo todo el tiempo que, en realidad, tengo de todo, aunque no tenga nada. Y funciona, por un rato, y después lo hago todo de nuevo una vez más.
Es un proceso que me agota, me drena y me distrae de la manera equivocada. Y a veces sólo quiero un poco de silencio en mi cabeza, que no para nunca. Quiero ser de esas personas que a veces no piensan, que no sueñan despiertos mientras manejan, que no se hacen una escena de teatro cuando están solos, que no se hacen preguntas todo el día, que no ponderan y sobre analizan cada situación. Quiero poder deshacerme de pensamientos infructuosos, y concentrarme en.. no sé, algo “importante” como la política o la economía mundial. Pero no, pienso en ti.
También me agota tener que escribir en clave. Todo el tiempo tengo que escribir en clave desde que decidí hacer mis escritos más públicos de lo que mi descontrol emocional preferiría. Me toma un tiempo considerable transformar las ideas a versiones PG, cuando las quiero soltar así mismo como están, XXX.
Y ni hablar de la percepción exterior de lo que soy o debería ser. Me agota tener que escribir para ajustarme a las ideas que los demás tienen de mí y ahorrarme las palabras sabias que todo el mundo cree que necesita decirme para iluminarme. Porque sí, todo el mundo cree que tiene la medicina perfecta para lo que sea que no les afecte a ellos. Y usualmente, la solución es que no necesitas ninguna solución. Y a veces, sólo por probar mi punto, quiero sacar pedazos de mi cerebro y ponerlos en un mural, para que vean, se horroricen y no me hablen más.
Mi vida se ha llenado de “subtextos” porque no puedo decir lo que realmente quiero decir, porque la gente sigue importándome más de la cuenta, aunque no se lo merezcan de acuerdo a los estándares internacionales de la basura que es la humanidad. Mi cerebro se ha llenado de ideas irrealizables y metas inconclusas, de sueños creados por mi lado oscuro y controlados por mi lado amable. Y me siento amarrada a un poste imaginario. Y me duelen las manos de tratar de soltarme.
Me da vergüenza, pero no me acordaba de mi blog. Me conviene culparlo a mi ADD, o a los varios momentos de estabilidad que desde hace unos meses se pasean por mi vida. El asunto es que me propongo escribir aunque no esté pasando por una crisis emocional o alguna otra alteración cerebral.
El otro día me acordé de lo mucho que me gusta la adrenalina y de que la forma más gratificante de conseguirla es arriesgando mi autoestima a la crítica de los que me oyen cantar. Y eso me hizo pensar que a los adultos se nos olvidan cosas que por pequeñas no dejan de ser importantes.
A mí se me había olvidado lo que se siente hacer un bailecito triunfal en el medio de Albrook Mall cuando recibes una buena noticia. Se me había olvidado que si la gente piensa que parezco loca porque canto a toda boca cuando escucho música mientras camino por la calle es su problema, no mío. Se me había olvidado lo que es hacer algo espontáneo, sólo porque sí, sin preocupaciones ni dramones sacados del libreto de aquella película "He's not that into you". Se me olvidaba lo que era la diversión pura, sin segundas intenciones, bailar como si nadie te viera, y que te vean sin que te importe.
Casi se me olvida que el hombre que amo me ama también. Y casi se me olvida que eso no justifica que a veces parezca que me olvido de mis amigas, aunque realmente nunca lo hago. Casi se me olvida que en esta vida todo necesita balance, aunque a veces conseguirlo me cueste.
No recordaba que no soy normal. Y no recordaba que no quiero serlo. Que me gusta mi vida como es, y no la voy a cambiar. Que soy feliz porque digo lo que siento, hago lo que quiero, amo con toda mi alma, vivo con pasión, beso con ganas, me rio con fuerzas, hago bailecitos ridículos en cualquier lugar cuando estoy feliz, canto todo el tiempo, me desahogo cuando estoy mal, disfruto de mis obsesiones, de mi neurosis y de mi paranoia porque son parte de mi vida, y soy transparente como el agua. Si no gusta, no me importa. Y si me importa me lo aguanto.
No me acordaba de mi blog. No me acuerdo de muchas cosas, pero siempre me acuerdo de ti.
Buenas. O no tanto para algunas personas, aparentemente. Pre-siento que el post de hoy será vago y random y afectado directamente por la música que no me deja pensar, el encierro laboral que no me deja ser y la imposibilidad de escribir todo lo que tengo en la mente para no alterar egos mal cultivados. Hablando de egos, fui a comer a un restaurante que se llama asi, o parecido. La comida está bien pero si te gusta el jerez, avisa por adelantado cuántos cubitos de hielo quieres. No digas después que nadie te aviso.
Hoy la tengo contra el amor. El no correspondido, el inmanejable, el de mentira y que hubiera podido ser pero nunca fue. Digan lo que digan, yo sigo creyendo que el amor, como vive en mi cabeza y en algunas canciones, existe. Creo que, como el carácter espiritual del alma, el amor ha sido corrompido por la naturaleza imperfecta del ser humano y de ahí los sustitutos dañinos, los aspartames amorosos por un lado, la religión organizada por el otro.
Lancemos una consigna: DILE NO AL ASPARTAME AMOROSO. Da cáncer de alma, y produce la muerte emocional en poco tiempo. El aspartame amoroso está compuesto de intereses egoístas, sexo vacío, falta de honestidad, inseguridades, decisiones mal tomadas, falta de esfuerzo y cobardía. Es fácil y no necesita mayores cuidados. Puede ser aspartame simple o complejo, dependiendo de cuántos elementos tenga en su composición, pero siempre es dañino. Puede venir en forma de otra persona, o puede ya ser parte de tu sistema, por vivir en una casa donde se utilizaba frecuentamente este tóxico, o por predispocisión genética. Puede eliminarse con tratamiento intensivo, pero el primer paso es reconocer que tienes un problema.
Como elementos puntuales, algunos consejos para evitar el contacto con el aspartame amoroso son los siguientes:
1. No tomar decisiones que cambiarán el curso de tu vida mientras te encuentras intoxicado con una o varias sustancias, sean o no legales.
2. Si ya no quieres estar con alguien, dilo. Nadie va a matarse, ni a odiarte para siempre. Como dice un amigo, BE A MAN. Or a woman. La boca te la dieron para hablar.Sí, tiene otros usos, pero es más que todo para hablar, para que sepas.
3. No somos animales en celo. No necesitas "esparcir tu semilla". Es una excusa machista para producir y consumir aspartame amoroso.
4. Tener a alguien engañado bajo promesas falsas por miedo a estar solo o por cualquier otro interés personal es asqueroso, bajo y casi criminal. Karma candy.
5. Jamás permitas abusos emocionales, verbales o físicos. Y si se siente como un abuso, probablemente lo es.
6. Si estás casado, pero aún te sientes soltero por dentro, y te gusta manifestarlo, divorciate. Punto. Amiga, hombres casados no. A ver si te das cuenta que el man juró ante toda su familia y amigos que iba a ser fiel. A ti tampoco te va a decir la verdad.
Antes de ayer aprendí la importancia de callar para no hablar de más, y ayer la de decir lo que se siente y controlar el miedo al rechazo. Nada del otro mundo, sólo un signo de interrogación que ya no está y otros varios más que son cada vez más grandes, coloridos, iluminados y obvios. Sí, hablo del amor. Del no correspondido, el inmanejable, el de mentira y que hubiera podido ser pero nunca fue. Como siempre, porque el que está en mi cabeza, y en las canciones, no deja cabida a dudas. Se asegura de darte seguridad, fortaleza y ánimos para seguir creyendo.
Se les quiere, y gracias por leer. La puta madre.
Bueno, me tomé el fin de semana libre... estuve recolectando ideas y experiencias para vomitarlas aquí, supongo. Y mi tema de hoy son los hombres. Algunas de las cosas que escribiré me resultan a todas luces incomprensibles y / o descaradas. Algunas son, simplemente, reacciones al concepto básico emocional que los expertos denominan "no me importas una (inserte vulgaridad aquí)". Las otras las puedo relacionar con traumas de la infancia. En cuanto a esto último, hay gente que estudió varios años para poder ayudarte. Justifícales la quemada de pestañas y haz una cita. Ya jodiste suficiente no crees?
Déjenme empezar por decirles que hay hombres espectaculares allá afuera. Yo los conozco y uno que otro pasó por mi vida en el momento equivocado. Puedo apostar a que todas las mujeres que me leen (o sea Ileana nada más. Chiste cruel.) tienen una historia parecida que contar. También supongo que lo que es definible como un "hombre espectacular" para mí no necesariamente es lo mismo para otr@s, pero definitivamente que podemos encontrar un punto medio en el cual concurrir, que incluya, pero no se limite, a lo siguiente:
1. Trabajo. Algún tipo de entrada monetaria que te resguarde de vivir bajo un puente y robar para comer, por ejemplo. Este numeral incluye al hombre trabajador que por una o varias circunstancias temporales se encuentra en un mal momento financieramente hablando. Como regla general, pienso que, al momento de elegir tu pareja, deberías elegir alguien que te brinde la misma calidad de vida o una mejor a la que llevabas antes de conocerlo.
2. Honestidad. Que conste que no hablo de fidelidad porque no puedo generalizar circunstancias.
3. Atención. Para vivir con alguien que no te determina mejor vives sola no? Este numeral es totalmente subjetivo y cada pareja debe buscar un punto medio aceptable. Amiga, si eres attention craver, aprende a controlarte que el mundo no gira alrededor de ti.
4. Conocimiento de sí mismo. Un hombre que no sabe lo quiere o siente es un problema waiting to happen. Run. Run like the wind.
5. Comunicación. Los pronósticos no son buenos si su mejor técnica de resolución de conflictos es dejarte hablando sola o alterarse cada vez que se necesita discutir algo (no importa que tan poco importante él piense que es).
La parte buena de todo esto: todo en esta vida tiene solución menos la muerte, siempre y cuando haya interés de las partes. Y si no hay interés, darling. Lots of fish in the sea!
6. Un mínimo de educación y modales. Por favor.
Ahora, lo que nos compete. Un par de cuentos, bochinches, observaciones y pifias que me han dejado pensando todo el fin de semana: "que (inserte vulgaridad aquí) le pasa a la gente?"
Y para no echar los cuentos, y no herir suceptibilidades, vamos a hacer esto de manera puntual, así con numeritos y frases cortas y concisas.
1. No. No está bien limpiarse los oídos con palillos de dientes en un date.
2. Si un man no te llama es porque no quiere llamarte. No hay excusa que valga.
3. El mundo se mueve por un maravilloso concepto que se conoce como reciprocidad. Deja el "poner la otra mejilla" para la Biblia y date a respetar.
4. Be yourself. Si a él no le gusta, que siga el camino amarillo.
5. No está bien besar a la amiga de la mujer que te gusta y después pretender que nada pasó. Muy mal portado. Tampoco está bien hablar mal de la mujer que te gusta. Al menos que a ella no lo importe. Si es así, entonces me dices quién es para yo hablar mal de ella también.
6. Dile NO a las señales ambiguas. Las palabras tienen que ir acompañadas por acciones. Sabes como se llama la contradicción entre ambas? MENTIRA.
7. Dile NO a la manipulación emocional. Este numeral es tan amplio que tendría que escribir una entrada completamente nueva para abarcarla. Lo bueno es que todos reconocemos la manipulación emocional cuando estamos frente a ella. Ya sabes, la técnica de te trato bien y ahora no tanto para tenerte ahí cuando te necesito sin tener que tenerte ahí del todo... Te amo pero no estoy enamorado? Muy feo. Muy común y muy feo.
8. Las relaciones amor/odio son intensas y emocionantes, pero también son una mierda. O se arregla o se bota a la basura.
9. DO NOT TAKE PEOPLE FOR GRANTED. "People" will leave you and find someone else.
10. PELEA POR LO QUE QUIERES. Al menos que tengas 3 años. Entonces está bien esperar a que alguien más te resuelva la vida.
11. Aprovecha tu "window of opportunity". Toda relación que acaba tiene un limbo temporal que puede aprovecharse para remediar los daños causados por tu estupidez y falta de inteligencia emocional. A veces el periodo es largo, a veces no. Mi consejo: no esperes a ver cuánto dura.
Eso por ahora. Aclaro que soy muy buena dando consejos, y malísima aplicándolos a mi vida, por lo que esta entrada en ningún modo refleja mi espectacular vida romántica, pero mejoro día a día. Gracias a mis amigos por proveerme de valiosa información para la entrada de hoy y alimentar the bitch inside me. Los quiero.
Cinco meses de soledad es el tiempo más largo que me he dedicado a mí misma desde que decidí empezar a caminar el largo, tortuoso y por ratos delirante camino del amor que se encuentra y se pierde por la torpeza, la inmadurez, la incoveniencia o la falta de amor mismo. Cinco meses en más de diez años.
Los periodos de soledad son absolutamente indispensables para el crecimiento humano, la introspección y el descubrimiento del ser mismo, la superación de traumas y relaciones pasadas, la evolución humana... y la mía también. Yo lo sé, todo el mundo lo sabe. Y la gente que fuma sabe que los cigarrillos dan cáncer. Pero como dice Dr. Phil, si repites un comportamiento obviamente dañino, es porque algo beneficioso estás obteniendo a cambio. Así que a veces la vida, sabia y a veces maldita maestra, conocedora de nuestra falta de inteligencia emocional, se encarga de darnos una ayuda.
Podría casi compararse a un centro de rehabilitación del que no te puedes escapar, con todo y el síndrome de abstinencia. Uno o varios intentos de regresar a la misma adicción, el dolor físico que supone la separación psicológica, el re aprendizaje de conductas saludables y el re encuentro con el ser mismo que pareció esconderse tras la pérdida masiva de neuronas que trae consigo el abuso del coctél narcótico que en inglés se conoce como "emotional rollercoaster". Los 12 pasos, el reconocer que los errores no son una calle de una sola vía, el pedir disculpas y poner el alma en blanco para empezar de cero sin heridas mal cerradas ni malos hábitos escondidos.
Y cuando por fin te dan de alta, te quedas porque te gusta. Te quedas porque te conviene y porque tu paz se convierte en tu todo. Te quedas porque te queda mucho que aprender de los errores que cometiste y los errores de los demás. Hasta que alguien se merezca el beneficio de lo que aprendiste. Entonces, puedes irte.
Se les quiere, y gracias por leer.
Todos hemos escuchado en algún momento que para nuestros padres siempre seremos niños, sobre todo en términos de las preocupaciones que generamos con nuestro diario vivir. Yo no tengo hijos pero no me cuesta entender. Debe ser estresante pasar tantos años cuidando de uno o más chiquillos e invirtiendo lo que al final parece ser una millonada para que después, en un descuido o estupidez típica de la falta de experiencia, terminen en una zanja por uno o varios acontecimientos desafortunados. Así que cuando mis papás o mi abuela (sobre todo mi abuela) decide que es necesario decirme (una vez más) que la calle es peligrosa, que cierre las puertas del carro, que no tome drogas (porque salió una recientmente llamada éxtasis) o cualquier otra advertencia del repertorio, yo me limito a un uhmmm silencioso y me escabullo rápidamente por la salida más cercana hacia el oscuro y aterrador futuro que me espera fuera de las seguras paredes de las casas Quijano.
Y quien puede culparlos! Yo corro con Nina al veterinario por cualquier cosa que a mi muy exagerado juicio me parezca preocupante y ya Ivonne (la doctora de Nina) sabe a qué atenerse. Exponenciar esa situación en concepto de niños humanos? Inimaginable.
Pero digamos que todo tiene su límite. Y yo dibujo la línea limítrofe en la servidumbre que separa mi casa de la de mis vecinos, si existe tal cosa. Y si no pues dibujo la línea imaginariamente, y espero que la respeten. Hoy apelo, específicamente, a mi derecho a la propiedad privada y mi integridad personal.
La historia? Está basada en un vecino que entra por la puerta de mi casa como si fuera la de él, sin decir buenas, ni permiso, ni se puede ni nada. Después, sin ningún entendimiento de lo que significa espacio personal, se convierte en un vivo ejemplo de lo que en un episodio de Seinfield se diera a conocer como "close talker". Y para terminar, y sólo porque en su mundo esto puede resultar divertido, me pega en el brazo no una, ni dos ni tres veces (porque hasta ese punto yo lo hubiera podido manejar como algo bizarramente gracioso) sino cuatro veces, con la correspondiente reacción "esta niña debe estar en drogas" que no puede dejar de esperarse de una persona con un carácter como el mío en el medio de un resfriado.
En fin, señoras y señores, los niños se convierten en adultos independientes que desean y exigen el mismo respeto que ustedes exigen de otros adultos. Nada de asomarse por las ventanas, ni entrar sin permiso, ni jugar a que los golpes son divertidos, nada de eso. Muuuuyyy malportados.
Se les quiere,
Gracias por leer.
No hay muchas razones para que alguien como yo intente escribir un blog, salvo la eterna insistencia de quienes me han leído. Por qué no escribes un libro? Porque no tengo nada en la cabeza, o quizás tengo muchas cosas desperdigadas y sin sentido que me he permitido explorar por separado y sin otorgarles mucha importancia. Quizás porque no considero mi cerebro un lugar digno para la exploración exterior. Por eso me he permitido escribir historias, historias sobre mí y gente que conozco, o sobre mí y lo que quisiera ser cuando estoy en mi punto más débil, más humano. Ya saben, historias de coraje cuando me siento asustada o historias que me hagan sonreír cuando ya he llorado demasiado.
Este es el segundo blog que abro. El primero lo borré porque me cuesta después de un tiempo leer mi propia estupidez. Pero ahora mi estupidez queda al descubierto y ojalá que tenga de las dos personas que me lean ideas para seguir escribiendo cuando las mías no estén tan colaboradoras.
Tampoco tengo un tema. Me hace falta mucho orden en la vida y eso incluye mis ideas. No creo que mi vida es un tema interesante, pero es lo único de lo que conozco suficiente como para escribir al respecto. So, my life it is. Este es el inicio de un blog "acerca de nada", con el perdón de los fanáticos de Seinfield, y de los profesores de español del mundo entero. Una terapia gratuita para mí misma, en primera instancia, porque nadie tiene tiempo para escucharme sin cobrarme, y porque yo no tengo paciencia para expresarme verbalmente como lo hago por escrito. Un juego de palabras que muchas veces sólo entenderé yo, y otras pocas resultarán más que familiares para ustedes. Un blog neurótico, reflejo de mí, de otras mujeres, de muchos hombres y de la zoociedad en la que vivimos.
Se les quiere, y gracias por leer.